El ayuntamiento de Inca en la isla de Mallorca y el centro Joan XXIII de Educación Especial firmaron ayer un convenio de colaboración mediante el que diversos jóvenes alumnos de este centro que trabaja con personas con discapacidades psíquicas podrán realizar prácticas laborales durante cuatro horas diarias en la Brigada Municipal de Jardinería. El acuerdo tiene un plazo de dos meses prorrogables.
Asimismo, el Consistorio habilitará una parte del huerto urbano situado en el parque del Serral de les Monges para que los alumnos del Joan XXIII puedan llevar a cabo prácticas de horticultura.
El alcalde de Inca, Rafel Torres, destacó ayer que el Ayuntamiento “siempre ha creído en la necesidad de dar oportunidades a las personas que padecen algún tipo de discapacidad”.







































Enhorabuena a las empresas o instituciones que opten por este tipo de contratación. Bien la empresa y bien para la sociedad que va creciendo en valores. Además, contratar discapacitados esconde un gran número de ventajas, desde la satisfacción por el cumplimiento de la ley o la prioridad para optar a concursos públicos hasta subvenciones, deducciones fiscales y, lo que es más importante, mejoras en el clima laboral.